Los actuales emperadores, Akihito y Michiko.
Perder su libertad e independencia para pasar a estar permanentemente controlada en una corte tan rígida es un trago por el que tuvo ya que pasar la actual emperatriz, Michiko Soda. No en vano, fue la primera plebeya en entrar a formar parte de la Familia Imperial. La bellísima Michiko conoció a su marido, el emperador Akihito, jugando al tenis. Y es que el actual emperador ha marcado varios hitos en el trono del Crisantemo. Ha sido además el primer emperador en no ser considerado una divinidad –su padre, Hiro-Hito, sí que lo fue, al menos hasta perder la Segundad Guerra Mundial- y el primero en ser instruido en las costumbres occidentales por institutrices. Su esposa, la plebeya Michiko, también presentó ciertos síntomas de enfermedad cuando entró a vivir en la Corte japonesa. Incluso llegó a tener afasia, una pérdida de la voz que –cuenta la leyenda- le fue provocada por la presión que sobre ella ejerció su suegra la emperatriz Nagako, que sí pertenecía a la aristocracia y la Corte. Es muy evidente que la rígida corte japonesa y la forma de entender el papel de la mujer en la sociedad han tenido y tienen bastante que ver con el sufrimiento de estas integrantes de la Familia Imperial. De otra forma, no se entendería que estos problemas se planteasen más de una vez.
El Reino del Sol Naciente y los dos primos (y 2)
miércoles, 20 de octubre de 2010 a las 0:29 Publicado por Mafalda
El Reino del Sol Naciente y los dos primos (1)
domingo, 17 de octubre de 2010 a las 18:15 Publicado por Mafalda
La princesa Aiko junto a sus padres, Naruhito y Masako. A la derecha, el príncipe Hisahito.
Fascinación es la palabra que puede definir el sentimiento con el que siempre abordo las cuestiones relativas a la Familia Imperial Japonesa. La monarquía del llamado “País del Sol Naciente” puede ser considerada como la más antigua de cuantas se mantienen en el trono en la actualidad. La sucesión hasta ahora no ha presentado grandes problemas, si bien la descendencia del actual Emperador, Akihito, se enfrenta a una curiosa circunstanci. El príncipe heredero Naruhito sólo tiene una hija, Aiko, pero las mujeres están apartadas del trono. Por su parte, su segundo hijo, Akishino, sí que es padre de un varón, el pequeño príncipe Hisahito. Por tanto, este pequeño sucedería a su tío en el caso de que Naruhito no engendrase en el futuro a un varón. Algo casi descartado, dada la edad de su esposa, la princesa Masako.